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mao
12/01/2006, 21:50
Entrevista de Alberto Onofre publicada hoy en la FEMEXFUT.ORG.MX aunque la entrevista se realizo en 2003.

UN CRACK MEXICANO


07-06-2006 10:58 imprimir

El balón de papel

En la cancha, Alberto Onofre

Del Moral Tejeda, Agustín. Alberto Onofre, un crack mexicano. México: Ficticia, Ediciones del futbolista, 2003.


Las primeras patadas



Nací el 5 de julio de1947, en Guadalajara, Jalisco, en la colonia El Fresno, una colonia que se encuentra al sur de la ciudad. Mi padre, que en paz descanse, se llamé Dionisio Onofre Cabrera. Mi madre se llama Rafaela Cervantes Ramírez. Yo soy el quinto de diez hermanos. Los otros nueve son Ernesto, Guadalupe, Beatriz, Teresa, Ramón, Cristina, Rodolfo, Carlos y Arturo.

Mi padre fue tornero. Tenía su taller en la misma casa donde vivíamos. En una parte el taller, en otra nosotros. Mi padre fue una persona muy trabajadora, con dificultades y todo, sostuvo el negocio y lo hizo crecer. Hoy es un negocio casi familiar, pues de él vivimos algunos hermanos y yo. Se puede decir que esa fue la herencia que nos dejó mi padre.

Fuimos una familia de clase media baja, aunque más bien tirando a pobre. Vivíamos en una casita muy humilde. Aún así, mi padre siempre se preocupó por darnos algún tipo de educación. Ni yo ni ninguno de mis hermanos llegó a ser profesionista, pero unos terminaron la primaria, otros la secundaria, en fin. Desde niños, los hombres estudiábamos y trabajábamos. Salíamos de la casa y regresábamos a la casa a trabajar.

Yo estudié hasta el sexto año de primaria. Pero, la verdad, la escuela nunca me interesó gran cosa. Desde los siete u ocho años me interesó el fútbol. Hoy el fresno es una colonia muy grande y muy poblada, pero cuando mi familia llegó a vivir ahí había muy pocas casas y muchos terrenos baldíos. A dos o tres cuadras de la casa había un campo muy grande. No salía de ahí, del llanito, como comúnmente se dice. Ahí me la pasaba echando “la cascarita” con los amiguitos del barrio.

En un principio jugábamos al típico ai se va, al a ver qué sale, sin ton ni son. Después, nos organizamos y armamos un equipo en forma: lo llamamos Jalisco. Nuestro uniforme era azul y blanco. Ahí tuve mi primera posición formal: centro delantero. Como medio volante, jugué hasta que estuve en el Guadalajara, en la temporada 1968-1969. Con este equipo participamos en la primer liga del Poniente. Jugábamos en los campos de La Luz por la calle 5 de febrero, como quien va para la colonia Atlas. Eran como siete campos, todos de lija pura. Llegaba a la casa todo raspado. No había día en que no hubiera pleito, se armaba cada bronca que nada más de acordarme... nuestro mayor pique era con un equipo que se llamaba Mudanzas Cuberos. Sacábamos lumbre en esos juegos.

Por supuesto, todo esto me salía muy caro. Porque no eran regañadas sino verdaderas golpizas las que mi padre me acomodaba. Primero, porque no creía en el fútbol. Para él sólo había estudio y trabajo. Lo demás era pérdida de tiempo. Luego, porque con mis escapadas al llano desatendía el taller. Entonces mi padre iba por mí al campo o esperaba a que regresara y, ya en casa, me acomodaba unas golpizas verdaderamente salvajes. Aun así, si al otro día podía escaparme, lo hacía. No me importaba que al regresar me golpeara.

En realidad, yo no descubrí que tenía talento para el fútbol. Lo descubrieron mis hermanos mayores. Cuando uno es chiquillo, uno juega y ya. Y posiblemente algo se percibe, según su desempeño. Pero hasta ahí. En este terreno se necesita que, por así decirlo, alguien lo descubra y, sobre todo, lo impulse. Alguien con experiencia, visión, qué se yo. Alguien que llegue a donde uno está jugando y diga: “Mira, ese mocoso tiene técnica, domina bien el balón, se coloca bien en el campo, da buenos pases”, en fin, según la posición de que se trate. Y aunque Dios me dio el don de manejar el balón y aunque desde que jugaba en los llanos supe que tenía cierta capacidad para este juego, en realidad fueron mis hermanos quienes me impulsaron.

Desde muy niño me animaban a que me fuera a probar con algún equipo profesional, con algún “equipo” grande, como comúnmente se dice. Lo hice a los doce años, edad con la que me fui a probar con el equipo juvenil de Guadalajara. Resulta que antes de que se fuera a vivir en El Fresno, mi familia vivía en El Fuerte, un barrio muy poblado y famoso de la ciudad. Ahí nacieron algunos de mis hermanos. Y ahí, en ese barrio, uno de ellos, Ernesto, era muy amigo de Sabás Ponce. Se conocían desde chiquillos. Él, Ernesto, fue el que me presentó con el Chuco, el Chuco Ponce, quien para entonces ya jugaba en el equipo grande de Guadalajara. Fue así como me fui a probar con las chivas.

Estamos hablando de los inicios de la época gloriosa del Guadalajara. Estamos hablando del Tubo Gómez, el Tigre Sepúlveda, el Bigotón Jasso, la Pina Arellano, el Jamaicón Villegas, el Chololo Díaz, Chava Reyes, Héctor Hernández, el Mellone Gutiérrez, el propio Chuco Ponce, en fin de toda esa gente que hizo época en el Guadalajara. Todos ellos eran mis ídolos. Los veía jugar y nada más de imaginar que algún día podía estar en su lugar o a su lado, me emocionaba y me daba ánimos.

Mi padre no cambió su actitud ni siquiera cuando vio que ya estaba aprueba con las chivas. No, la situación seguía siendo la misma. Mi padre era muy duro. Quería que el taller creciera y quería que estuviéramos con él, a su lado, apoyándolo. Y tenía razón, pero... No me dejaba ir a los entrenamientos; me regañaba y me castigaba. Yo le decía: “deme chance. Quiero llegar. Quiero crecer”. Pero no. De nada valían las intervenciones de mi madre y de mi hermano Ernesto. La palabra que contaba era la de él y ninguna otra tenía valor.

Para mí era muy difícil. Tenía que irme a escondidas y, claro, sin dinero para el camión. Me tenía que ir a pie. Y desde el fresno hasta el Club Guadalajara, en Colomos, está bastante lejos. Además, los entrenamientos comenzaban a las dos de la tarde, lo que quería decir que yo me iba caminando a la hora en que el sol caía a plomo. Pero ni modo, no había de otra. Ya sabía, además, que al regresar me esperaba una golpiza, pero una verdadera golpiza, de quedarme tirado en el suelo, de que mi madre o Ernesto tenían que ir a levantarme. Recuerdo que mi padre me pegaba con las bandas de los tornos. Me dejaba todo el cuerpo marcado. Había ocasiones en que, allá en el club, luego del entrenamiento, no me atrevía a bañarme, pues me daba vergüenza que mis compañeros vieran de las marcas que tenía por todo el cuerpo. En un principio no entendí la actitud de mi padre. Con el tiempo me di cuenta de que todos esos obstáculos me ayudaron muchísimo. En términos de carácter, de no achicarme, de templarme. Pero la verdad es que me costó muchísimo trabajo llegar.

Juanitoblue
16/01/2006, 08:12
Pienso que la lesiòn de Alberto es una de las cosas màs tristes que le hayan sucedido al Equipo, puesto que hay jugadores que aparecen una vez cada decada o màs.

Desgraciadamente no se le rinde el homenaje y respeto que merece, pero los que hemos escuchado acerca de su calidad y notable talento lo tenemos muy presente como uno de los màs grandes.

mao
24/01/2006, 16:16
Me gustaria hablar un poco sobre Alberto, de alguna manera sabran un poco sobre Alberto y su servidor. Espero que la directiva Chivas le de a Alberto un merecido homenje.

Desde que tengo uso de razon soy 100% chiva, sin embargo veia mas al Atlas porque ofrecia una promocion de menores de 12 gratis. Caminaba mas de 2 Km para sistir al estadio.

No habia forma de ver a chivas por television a menos que el rival fuera el America. Entonces me las ingeniaba para conseguir 5 pesos y poder comprar mi boleto.

Bueno me toco ver a chivas en la temporada 69 y el torneo Mexico 70. Chivas fue campeon en el primero y subcampeon en el 2do.

Si mal no recuerdo, en Diciembre del 69, Chivas vencio al Atlante 1-0 con gol de Alberto para conseguir la octava corona. Alberto era algo asi como Blanco en el America con la diferencia que Alberto no hacia tango ni peleaba con los arbitros. En ese equipo estaba el Chololo (ya veterano algo asi como el Cabrito actual), la defensa habia 3 veteranos (Chaires, Villegas y Jauregui ademas de un chavo como de 20 Jaime Lopez). Adelante ademas de Chololo jugaba Valdivia (algo asi com Palencia, muy rudo para jugar, sin mucha tecnica pero dificil de contener), el Willy alternando con Espinoza. En Media Cancha estaba Olague, Sabas, Guerra entre otros.

Mi idolo era Alberto, destacaba, por la fineza, y por eso me puse a investigar todo lo que se escribia sobre el. Tenia mi albun con fotos que publicaba el periodico Occidental. Onofre debuto a los 17 (1964) coincidentemente en la obtencion de la 7ma corona, y despues de mucha lucha, se hizo titular regresando a Chivas al protagonismo.

Estando en 4to de primaria, y a dias de jugarse la copa mundial, saliendo de la escuela, corria para ver el diario el Occidental, no me daban juguetes, pero siempre me tenian el periodico en casa. Al ver que Onofre se habia fracturado (tibia y perone), me la pase llorando por dias, le pedia a dios que se recuperara para que jugara el Mundial. Veia los periodicos con la esperanza de leer que Onofre jugaria el mundial. Onofre duro mas de una temporada en rehabilitacion y cuando se recupero, nunca pudo recuperase mentalmente.

Cuando me gradue, el primer trabajo que tuve, necesitamos uns rodillos, y para fortuna me toco que estos se fabricaran en el taller de Torno de Alberto. Ahi me toco hablar horas con Alberto, el era muy serio y nunca tocamos el tema de su lesion, solo le comentaba que habia visto sus goles contra Necaxa, Atlante etc y le hacia la cronica de los mismos.

Despues de ahi nunca supe de Alberto, aunque me toco ver a su sobrino (Navarro Onofre) a quien nunca le dieron oportunidad, otro sobrino jugo en Neza.

mao
29/01/2006, 19:55
Pienso que la lesiòn de Alberto es una de las cosas màs tristes que le hayan sucedido al Equipo, puesto que hay jugadores que aparecen una vez cada decada o màs.

Desgraciadamente no se le rinde el homenaje y respeto que merece, pero los que hemos escuchado acerca de su calidad y notable talento lo tenemos muy presente como uno de los màs grandes.

Creí que no había interés del resto de los foristas por promover un homenaje a Alberto. Bueno, al menos ya somos dos.

Es lógico que a la mayoría de los foristas (jóvenes) les llame más la atención jugadores que recién terminaron su carrera. Pero me parece que nunca es tarde para reconocer a quienes han cultivado la gloria de chivas.

XBOX
09/02/2006, 02:54
Excelente libro de Agustín del Moral, siempre escuché/leí vagos comentarios de Onofre, pero en este libro él relata muy bien lo que significaba para la selección mundial del 70, nadie es adivino para poder decir que hubiera pasado si juega el mundial pero de que era importantísimo en esa selección no hay duda:

"A decir verdad, todo el esquema de juego giraba en torno a mi persona, tal vez no sea correcto que diga, pero así era: yo era el único inamovible. Si mal no recuerdo, fui el único que jugó todos los partidos de preparación. El Güero Cardenas probo gente en todas las posiciones menos en la mia."

Eso y más cosas que comenta en el libro me dejo muy claro que era un jugar diferente, de verdad sentí mucha pena cuando relata su lesión y todo lo que vino después, ojala algún día le hagan un homenaje.

mao
17/02/2006, 12:46
Con la idolatria que la aficion tiene por el Bofo, me pregunto que seria hoy si hubiese un clon de Alberto.

Bueno, no creo que jugara en Mexico. Alberto no tenia defectos, era algo asi como un mezlca de diferentes jugadores:

A). Filtraba el balon como nadie (siempre encontraba a quien pasar el balon y lo ponia como con la mano), digamos un Galindo, Temo o Bofo.

B). Cabeceo (tecnica y resorte) mejor que cualquier centro delantero, digamos Hugo Sanchez o un Omar Bravo para bajarle un poco.

C). Golpeo de balon (medianon digamos un Ramon Ramirez aunque Alberto era derecho, aun asi le vi goles disparando de media distancia).

D). Dribling, no tenia mucho dribling y su dinamica era pausada, digamos un Temo o un Bofo. Sin embargo no perdia un balon porque era impredecible para los contrarios (su tecnica para tocar y recibir el balon era casi perfecta, digamos que parecia brasileiro) . En aquel entonces no se apretaba la marca como hoy, cuando Alberto recibia el balon, hacia facilmente 3 paredes mostrando elegancia, simpre daba la sensacion de peligro. Ahora me imagino que le seria mas dificil pero cuando hay calidad (tecnica individual) las cosas dificiles parecen faciles.

Y mas, tenia solo 22 cuando se fracturo.

Cuando jugara en chivas otro Onofre?. Lo mas cercano fue Galindo pero pongo Alberto arriba por su remate de cabeza.

mao
20/02/2006, 17:45
Una nota que encontre en el internet sobre el libro de Alberto:

Wednesday, July 13, 2005
Un crack mexicano
Tiro Libre
Gregorio Jácome Moreno

“Y un buen día, la diosa del viento besa el pie del hombre, el maltratado, el despreciado pie, y de ese beso nace el ídolo del fútbol” Eduardo Galeano

Que el hombre no es acaso una consecuencia de casualidades que se van sucediendo una a una en el transcurso de su precaria existencia. Cuanta distancia separa a una posibilidad de un acontecimiento consumado. En que línea del tiempo, en que espacio se encuentra el hubiera ocurriendo como un hecho real. El hubiera, siempre el hubiera.

Semejantes interrogantes se entrecruzan con la lectura del libro “Un crack mexicano, Alberto Onofre” de Agustín del Moral Tejeda. Una historia que se ocupa de la biografía, sinónimo de frustración, del mejor medio creativo que ha nacido en nuestro país. Jugador de excepción, maestro del empeine, Onofre es aquél joven prodigio de Chivas que sufrió una fractura de tibia y peroné a solo tres días de la inauguración del mundial “México 70”. Destinado a ser la gran figura de la selección en la justa mundialista, aquella fractura termino con las ilusiones de todo un país y con la carrera de un joven que se quedo en promesa. Dicen quienes lo vieron jugar que en la media cancha era una especie de Tomás Boy y Benjamín Galindo reunidos en una sola persona.

Agustín del Moral utiliza la primera persona en su narración, como si el propio Onofre estuviera contando su vida en retrospectiva. Algo extraño sucede con los cracks que sus inicios en el fútbol siempre tienen mucho de sufrimiento, la infancia de Maradona en Villa Fiorito, la niñez de los futuros astros en las fabelas brasileñas. Onofre es el quinto de diez hermanos, su padre un tornero que trabajaba por cuenta propia en la colonia El Fresno, un suburbio al sur de Guadalajara en donde el desarrollo urbano era precario y se podía jugar al fútbol en cualquier terreno baldío. La desdicha ocurría en casa de los Onofre cada vez que Alberto regresaba de jugar, su padre lo golpeaba con las bandas del torno, situación que no mermo el empeño del muchacho de algún día de jugar en el equipo “campeonísimo” de sus ídolos.

Su proceso de iniciación sucedió de manera normal: juveniles, reservas profesionales y equipo grande. Onofre debuto en primera división gracias a que las Chivas de Guadalajara eran la base de la selección que fue a Inglaterra en 1966. A partir de ahí no dejo la titularidad del “rebaño sagrado” y luego de ser nombrado el novato del año fue convocado a la selección que ganó la medalla de oro en los juegos panamericanos de Winnipeg en 1967. Aunque no participó en la selección olímpica del 68, su nivel de juego aumento el año siguiente y se convirtió en pieza fundamental para que Guadalajara se coronara campeón en 1969. La convocatoria a la selección mundialista del 70 fue automática.

Al concluir la temporada 1969 cuando todos hablaban de Onofre como el mejor jugador de la temporada la pluma sensata de Ignacio Matus asentó: “Para ser sincero y hablar con realidad, le colocaría el titulo del “futbolista más prometedor”, el que enseña facultades para llegar al nivel de los mejores jugadores que el fútbol mexicano ha tenido, el que nos ha hecho renacer las esperanzas de contar en un plazo perentorio con un jugador de serie.”

Los jugadores se concentraron cinco meses antes del mundial bajo las ordenes de Raúl Cárdenas, eran entrenamientos que iniciaban a las siete de la mañana con la exigencia que el mundial ameritaba. Onofre era el punto de referencia, tenía por fuerza que tocar todos los balones que salían de la defensa y entregarlos, con ventaja, a los delanteros. El esquema táctico ofensivo de Cárdenas giraba entorno a su juego de líder indiscutible.

De pronto, ocurrió la tragedia y todo México se paralizó al saber la noticia: Onofre se había fracturado y era imposible que jugara el mundial. La tragedia sucedió en el centro de capacitación, a tres días de inauguración contra la Unión Soviética, a unos cuantos minutos de que terminara el último interescuadras. Onofre y Juan Manuel Alejándrez, medio del contención de Cruz Azul y seleccionado nacional dis****ron un balón dividido, el pasto estaba húmedo, Onofre resbaló, llegó a la jugada sin fuerza y el choque produjo que el tobillo izquierdo se le doblara hasta casi topar con el suelo.

Cuando la ambulancia llegó al hospital escoltada por patrullas, el doctor Pérez Teuffer le pidió a Onofre que se quitará la camisa de la selección y se pusiera una bata, el jugador se negó y portó la camiseta verde durante la cirugía con gran espíritu patriótico. Desde el actor “Clavillazo” hasta el Gobernador de Jalisco acudieron a darle ánimos a Onofre. Del Moral Tejeda cuenta que aquella aciaga tarde se encerró en su habitación y arrojado en la cama sucumbió a un llanto inconsolable, esa escena se reprodujo en millones de hogares mexicanos.

La prensa mexicana se ocupo de la noticia. Antonio Andere comentó: “Se había erigido en el mariscal, en el orquestador del seleccionado. Y en torno a él florecieron las más caras esperanzas”. Flavio Zavala ,por su parte, escribió: “Muy pronto se sintió cómodo vistiendo la camiseta nacional. Cómodo y suficiente, hasta constituirse en un jugador clave dentro del andamiaje táctico de equipo”. Y Manuel Seyde describió la tragedia como una ausencia irreparable: “Por fin le abrieron una pequeña puerta a Onofre y éste se instaló desde luego como el hombre de la media cancha: distribución, penetración, audacia, imaginación, dominio del terreno, etc;…Y como era el eje de un equipo en donde no existe eje, ni líder, ni hombre clave, tenía que atravesarse, repentinamente, una fractura en un entrenamiento”.

Actualmente Onofre no tiene ninguna relación con las Chivas ni con el fútbol, vive del torno, la antigua empresa familiar. Alejándrez tampoco jugó el mundial, no pudo reponerse moralmente y termino pronto su carrera futbolística, al igual que Onofre vive en Guadalajara: “En una que otra vez hemos coincidido en los partidos de veteranos, dice Onofre, nos saludamos, platicamos un par de minutos y hasta la próxima. Por supuesto, nunca hemos hablado de aquella tarde, al menos yo no tengo la intención de hacerlo, ¿para qué?”.

Agustín del Moral siente una preferencia por los vencidos y se pregunta por que no escogió biografiar la vida de un triunfador. Por ejemplo, la del goleador Enrique Borja o la de Ignacio “El cuate” Calderón, portero titular de la selección, campeón con Guadalajara y galán de fotonovelas. Pero no. Decidió por Alberto Onofre, una gloria fallida del fútbol mexicano quien, según dice:”El fútbol fue un momento de mi vida. Un momento importante, pero sólo un momento. Me hubiera gustado llegar más lejos, pero no se pudo. Por otro lado, creo que en la vida hay otras cosas tan o más importantes que el fútbol.



Un crack mexicano, Alberto Onofre
Agustín del Moral Tejeda
Universidad Veracruzana, 2003, 152 p.

mao
25/02/2006, 12:23
Voy a buscar el libro aqui en Barnes & Noblen crack mexicano: Alberto Onofre
Agustín del Moral Tejeda.

Mientras tanto me entretego buscando informacion en internet. Espero no les desagrade.


Un crack mexicano: Alberto Onofre
del Moral Tejeda, Agustín
México, Ficticia/Universidad Veracruzana, 2003.
168 pp.
Colección:
Ediciones del Futbolista No. 2

$110.00 MN (Mex) Alberto Onofre es el mejor mediocampista creativo que ha tenido el futbol mexicano. Sin embargo, una fractura doble -de tibia y peroné- sufrida a tres días del Mundial México 70 lo deja fuera no sólo de la justa, sino del reconocimiento universal como uno de los grandes del balompié de todos los tiempos. Su historia -un devenir lleno de dificultades para, finalmente, convertirse en futbolista profesional con el Guadalajara-, sus triunfos -la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Winipeg, Canadá, de 1967, con la selección juvenil de México; el campeonato de liga 1969-70 con las chivas- y su tragedia, son contadas por Agustín del Moral Tejeda, quien a su vez entremezcla a lo largo del relato su propia historia como un pasionario caído del Rebaño Sagrado, del mismo Onofre, de la vida, en una especie de juego de espejos y espejismos entre el ídolo y el aficionado. Un crack mexicano… es una obra trágica para adentrarse en las turbulencias y huracanes tanto de un deportista en específico como de cualquier hombre.

mao
25/02/2006, 14:12
Un poco mas de Alberto:

Recordar es vivir:

Onofre, el genio breve
por Juan Villoro

Un mexicano adicto al futbol es, entre otras cosas, un masoquista que colecciona agravios, jueves de dolor para los que no hay domingo de resurrección. ¿Qué sería de nosotros sin este agitado melodrama?
En 1970 mi generación conoció los nombres de dos huesos, la tibia y el peroné, porque Alberto Onofre se los fracturó en el último entrenamiento antes del Mundial. El mediocampista resbaló y chocó contra el defensa Juan Manuel Alejándrez. No llovió mucho durante el Mundial; tenía que llover antes para perfeccionar la tragedia.
Hijo de un tornero que enfrentó a puñetazos su pasión por las canchas, Onofre llegó tan golpeado al Guadalajara que se avergonzaba de que le vieran los moretones en los vestidores. Superó todo lo que podría superar un personaje encarnado por Pedro Infante, y en la temporada 1969-70 jugó con una brillantez que sólo puede ser descrita evocando a dos leyendas: iniciaba las jugadas como Benjamín Galindo, con un toque maestro en los dos perfiles, y las concluía con la elegante solvencia de Héctor Hernández. A los 22 años era el mariscal de campo que la selección no había tenido ni volvería a tener.
Cualquier fanático que padezca mi edad, recordará la demolición que significó saber que el mejor de los nuestros quedaba fuera del Mundial del que éramos anfitriones. Una vez más, la fatalidad jugaba de local. Una ambulancia con escolta llevó al herido del Centro de Capacitación al hospital. En el quirófano, quisieron ponerle una bata. El jugador pidió que lo operaran como estaba, con el uniforme de la selección.
Regresé al dolor predilecto de mi memoria futbolística gracias al estrujante libro de Agustín del Moral Tejeda Un crack mexicano: Alberto Onofre (Ediciones del Futbolista). Con desafiante sinceridad, Del Moral Tejeda compara sus fracasos en las canchas y las redacciones con los del héroe malogrado. Sin embargo, el protagonista del libro le da una amarga lección: "Lo mío, si usted quiere, es trágico; pero lo suyo, discúlpeme, es patético." A partir de esta inesperada premisa se construye un relato doble: el narrador se incrimina al tiempo que rinde indispensable testimonio de Onofre. ¿Qué es un cronista sino la sombra necesaria de un héroe en fuga?
Como tantas figuras del instante, el mediocampista despachó hazañas sin coleccionarlas. Una amiga recortó para él los artículos que le dedicaron los grandes evangelistas deportivos (Ignacio Matus, Ramón Márquez, Manuel Seyde). Con este material primario, Del Moral Tejeda entreteje su relato. Por momentos, el libro parece escrito en la tinta sepia del Esto; podemos regresar en tiempo presente al gol de cabeza con que Onofre superó a Rafael Puente para que las Chivas conquistaran la Liga antes del Mundial. A propósito de esta jugada, Ramón Márquez escribió en Excélsior: "Alberto Onofre quedó estático cubriéndose el rostro con las manos y no reaccionó sino hasta que sus diez compañeros llegaron y lo abrazaron en una impresionante pirámide humana formada ante el marco del Atlante." La escena atrapa el misterio de los lances deportivos: el protagonista, incapaz de ser su propio testigo, entiende lo que hizo por la reacción de los demás. En sus mejores momentos, la crónica asume una condición de espejo interior; el héroe se descubre a sí mismo al ser narrado.
Durante 33 años, Del Moral Tejeda aguardó el momento de recuperar la jugada que definió una época del futbol mexicano. Onofre no volvió a ser el mismo. Hubo problemas en la operación, pero, sobre todo, le fue imposible superar el trauma de ser vencido a unos minutos del Mundial. ¿En qué medida el entorno impidió su recuperación? La cultura norteamericana vive para el comeback; más importante que triunfar es volver a hacerlo contra todos los pronósticos: Joe Montana en el Superbowl después de haberse fracturado la columna vertebral, dispuesto a conducir The Drive, la más extensa ofensiva contra reloj de la historia. ¿Y qué decir de los alemanes, que toman las fracturas como vitaminas? Onofre lamenta, con razón, no haber tenido apoyo psicológico. Los directivos, tan solícitos en vísperas del Mundial, dejaron de buscarlo, y la afición, predispuesta a la derrota, se resignó a que su mayor esperanza se disipara en el acuchillante sol del mediodía. Nada más emblemático del futbol nacional que el portento fuera posible pero no durara.
En Un crack mexicano Onofre revisa su destino con lógica tristeza pero sin la amargura del puñal vengativo. La escuela del dolor le ha dado un temple casi místico. Pero la historia tiene otra punta excepcional. La caída de 1970 también acabó con la carrera de Juan Manuel Alejándrez, el defensa del Cruz Azul. No fue la voluntad lo que lo situó en el sitio del encontronazo y sin embargo estuvo ahí para que el drama sucediera. Imposible conocer las vacilaciones que nublaron su mente. Era titular pero no jugó el Mundial. A partir de entonces, su estrella declinó. ¿Pasó por un calvario superior al de Onofre, una depresión ajena a la evidencia, a lo que se presenta en episodios (haber sido, ya no ser), a lo que una fractura divide con toda nitidez?
Onofre y Alejándrez viven en Guadalajara. Cuando se encuentran en algún partido de veteranos, no mencionan lo que pasó en 1970. Algo los hizo enfrentarse. "Las armas, no los hombres, pelearon", escribe Borges. Tal vez la historia evoca algo perdurable, tal vez bajo otras circunstancias, un jueves de lluvia, alguien volverá a ser Onofre y alguien Alejándrez. ~

mao
25/02/2006, 20:46
Perdon,

Alberto tenia 22 antes del Mundial (proximo a cumplir 23) Sus ficha abajo. Esta me parece mas exacta porque hay quin dice que debuto en 1966. Yo sabia que habia debutado a los 17 (1964). De hecho Alberto Guerra me lo confirmo, diciendo que Onofre no paso por reservas, su calidad era muy superior y lo pasaron de infantiles al primer equipo.

Nombre completo: Alberto Onofre Cervantes
Apodo: '
Fecha de nacimiento: 5 de julio de 1947
Lugar de nacimiento: Guadalajara, Jalisco, México
Fecha de fallecimiento:
Lugar de fallecimiento: ,
Nacionalidad:
Club actual:
Posición: Mediocampista
Altura: metros
Partidos internacionales:
Goles: {{{goles}}}
Año del debut: 1964
Club del debut: Club Deportivo Guadalajara
Año del retiro: 1974
Club del retiro: Club Deportivo Guadalajara
Nace en 1947 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco vive y crece en la Colonia Fresno al sur de la ciudad. Hijo de Dionisio Onofre Cabrera, torneo de profesión, y Rafaela Cervantes Ramírez fué el quinto de 10 hermanos, lo cuáles llevan por nombre Ernesto, Guadalupe, Beatriz, Teresa, Ramón, Cristina, Rodolfo, Carlos y Arturo.

Nunca se interesó mucho en el estudio y al terminar la primaria decide dejar la escuela para dedicarse a lo que le gustaba, el fútbol. Sus inicios en este deporte se dieron en el barrio, poco tiempo después se formo un equipo al que llamaron Jalisco y participó en la Liga Poniente, estuvo ahi hasta la temporada 1968-69 cuando se dedico totalmente al Club Deportivo Guadalajara.

Su primer contacto con el Club Guadalajara se dio a los 12 años, debido a que su hermano Ernesto conocía a Sabás Ponce este se lo presentó y fue así como se fue a probar con las chivas. Después de ahí ingreso a las juveniles y después de superar la oposición de su padre logro debutar en 1964. a sus 17 años.

Fué un mediocampista de gran toque, y con un buen cabeceo, característica que le hizo marcar varios goles. Antes del Mundial de 1970 se le consideraba uno de los mejores jugadores del fútbol mexicano, controlaba el mediocampo de la selección y establecia los tiempos.

Se lesionó a sus 23 años en un partido contra Cruz Azul en una entrada con Manuel Alejandrez, nunca quedó bien después de esa lesión pero después de 2 temporadas inactivo regresó a las canchas por 2 temporadas más y retirarse a sus 27 años.

Obtuvo la medalla de oro en los V Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1967, con la selección juvenil de México y el campeonato de liga 1969-70 con Chivas.

Es tornero de profesión, y actualmente tiene su negocio en la colonia Miravalle de la ciudad de Guadalajara.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Onofre"

XBOX
29/03/2006, 02:29
Cuando la ambulancia llegó al hospital escoltada por patrullas, el doctor Pérez Teuffer le pidió a Onofre que se quitará la camisa de la selección y se pusiera una bata, el jugador se negó y portó la camiseta verde durante la cirugía con gran espíritu patriótico.

De verdad el libro te deja pensando mucho en el "hubiera"…si ese doctor lo hubiera operado bien…


Perdon,

Alberto tenia 22 antes del Mundial (proximo a cumplir 23) Sus ficha abajo. Esta me parece mas exacta porque hay quin dice que debuto en 1966. Yo sabia que habia debutado a los 17 (1964). De hecho Alberto Guerra me lo confirmo, diciendo que Onofre no paso por reservas, su calidad era muy superior y lo pasaron de infantiles al primer equipo.

En el libro da a entender que debuto en el 66:

“Resulta que antes de que el entrenamiento comenzara, el señor Guadalupe Jáuregui, el administrador del club, me llamo aparte y me dijo que, al terminar, pasara a las oficinas a firmar contrato. Me dio muchísimo gusto. En broma, le dije: ”No pues si usted quiere paso ahora mismo, antes de que empiece el entrenamiento” sin embargo, en el entrenamiento, en el partido interescuadras, me fracture la muñeca de la mano derecha…”

“lo único bueno de todo esto fue que, a mi regreso solo estuve unas cuantas semanas en la juvenil intermedia; inmediatamente después debute con el equipo grande…”

“Me ayudo el hecho de que, como estábamos en vísperas del mundial de Inglaterra, en 1966, y las chivas habían aportado un buen numero de jugadores a la selección nacional(en ese entonces las chivas eran la base de la selección) el equipo titular estaba incompleto. Necesitaban gente nueva. Ahí encontré acomodo.”

De hecho en el 64 el equipo hizo la gira por Europa, él comenta que cuando el equipo regresó, él fue a recibirlo al aeropuerto con todos sus compañeros de la juvenil, preguntándose:

“¿algun dia estaré alli?” Y yo mismo me respondía “si algún día estaré allí, por que lo quiero y por que voy a hacerlo” Y dos años después ya era uno de ellos”.

Aunque no dice *debute tal año* pues si da a entender que debuto en el 66.

mao
31/03/2006, 14:52
La verdad es que yo lo vi jugar hasta 1969, sin conocer a ningun jugador de chivas, el era el mas me llamaba la atencion. Es claro que no tengo bases para afirmar cuando debuto Alberto, es posible que lo hallan ascendido al 1er equipo, y jugara solo amistosos y su debut en partido oficial se daria en el 66. Aunque no me consta, creo que asi sucedio porque:

La estructura del futbol amateur de la asociacion de Jalisco (hasta principios de los 80's) era como sigue:

Infantil de 2da: 11-12
Infantil especial: 13-14.
Juvenil de 2da: 15-16.
Juvenil de 1ra: 17-18.

Es decir despues de los 18 los jugadores de chivas pasaban a reservas ya que no habia equipos en 3ra o 2da division (chivas ingreso al Tapatio en 3ra division hasta 1975 donde por logica barrieron y en la siguiente temporada ascendieron a 2da donde por cierto jugaba ya Fernando Quirarte). Es decir, si Onofre paso de las juveniles (sin pasar por reservas), entonces tenia 17.

Dreaming:
Ayer pensaba de los jugadores actuales quien tiene condiciones similares, despues de darle vueltas creo que Riquelme es quien mas se le asemeja, se imaginan lo que seria de Chivas con un Riquelme Mexicano?. Ademas creo que Onofre era mas valioso (pesaba mas) tanto en la seleccion como en chivas que lo que pesa Riquelme en su seleccion y Boca.

Bueno lo que si me gustaria es que se le haga un merecido homenaje.

mao
10/04/2006, 18:15
Otra nota que encontre en Internet:

Alberto Onofre: ‘Me costó 15 años olvidar mi pasado’

El crack del futbol mexicano, habla de sus recuerdos, de lo que pudo ser y no fue, de su fractura... y del amor a Chivas

Omar Fares Parra
Especial para La Opinión

14 de diciembre de 2003

GUADALAJARA, Jalisco, México.— Es la historia de un futuro que nunca lo alcanzó. O del hombre que no pudo llegar puntual a la cita con ese destino prometedor que lo aguardaba.

Alberto Onofre.

Las crónicas del final del decenio de los 60 lo describen con una sola palabra: crack. El jugador que el futbol mexicano había buscado durante años y, por fin, surgido de la Colonia del Fresno, en Guadalajara, Jalisco, ahí estaba. Un mediocampista, un 10 fuera de serie.

Un joven de 22 años era el líder del Guadalajara y de la selección mexicana que se alistaba para ser por vez primera anfitrión de un Mundial, México 70.

Antes, Onofre había sido campeón en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 67.

Luego, campeón con Chivas en la temporada 1969-70, con un gol suyo a Rafael Puente, portero del Atlante.

Su vida es una serie de adversidades que comienza con la incomprensión de su padre, quien no deseaba que fuera futbolista y, para “corregirlo”, lo tundía a golpes.

“Pero de todo eso aprendí, nunca le guardé rencor, al contrario, se lo agradezco, porque eso me sirvió para forjar mi carácter”, cuenta Alberto Onofre, a sus 56 años, en su oficina del taller de torno que le heredó su propio padre.

El mismo carácter que lo levantó de un golpe, que lo noqueó en su mente por no poder jugar más al futbol y sepultar para siempre el talento en sus pies.

¿No llegó a la cita con ese futuro que lo esperaba?

Así fue... me faltó, me faltó. Pero ni modo, así es el futbol, no sabes ni a qué hora te toca.

Tres días antes de la inauguración de la Copa del Mundo, Onofre vio truncados todos sus sueños, y con ellos los del Tri. Un balón dividido que fueron a dis****r en una cancha mojada, él y Alejandrez, y la peor parte se la llevó Onofre con fractura de tibia y peroné de la pierna izquierda.

¿Fue sólo mala suerte?

Puede ser, hubo varios factores que después que los analizas dices: ‘¿Por qué pasó así?’ Sí influyó mucho la mala suerte.

¿La presencia de Alberto Onofre hubiera cambiado el destino de México ante Italia en los cuartos de final?

Pues... yo estaba en mi momento, como que yo estaba muy bien, y todo se movía a como yo jugara, porque nunca dejé de ir a un entrenamiento, y siempre fui titular. Por eso afectó tanto mi salida, porque el señor Cárdenas (Raúl) tuvo que cambiar todo el sistema de un día para otro, porque el equipo estaba conformado de una manera. A lo mejor sí pudo haber cambiado algo en ese partido.

Y sin embargo, le quedaba el siguiente Mundial en Alemania 74...

¡Claro que sí! Porque yo sabía que estaba en mi momento, que haría un buen campeonato. Tenía 22 años y hacía cuentas y, para entonces, tendría 26 y sabía que podría llegar a Alemania y a la siguiente.

¿De haber existido los adelantos en la medicina deportiva, siente que se pudo recuperar al máximo?

Yo pienso que sí. Porque desde que me fracturé en México, estuvo mal lo que me hizo el doctor Pérez Teuffer, quien me puso puro yeso, pero yo estaba ido por completo, y nadie me decía nada, de que eso estaba mal, pues al ratito con cualquier movimiento se volvió a desplazar el hueso. Pero eso ya me lo dijo el doctor Noriega cuando llegué a Guadalajara.

Su ánimo se quebrantó aun más por la indiferencia de los directivos de la Federación Mexicana de Futbol.

“Cuando eres un jugador que está triunfando te traen en las alturas, pero empiezas a bajar de juego y ya ni se acuerdan de ti… y que te vaya bien”.

“Después del Mundial no se preocuparon por mí. Me vine a Guadalajara, pasaron los meses y nunca echaron un telefonazo al club para preguntar por mí o para hacerme una invitación a México para que me viera algún doctor. Se olvidaron por completo”.

A ello se agregó el declive de Chivas en los 70.

“Cuando yo me recuperé, el equipo andaba muy mal, y en parte eso influyó para que yo no volviera a mi nivel, porque si hubiera andado bien, me hubiera recuperado junto con ellos, pero esa baja de todo el equipo me afectó, porque yo no entraba a jugar”.

¿Qué tan difícil fue tomar la decisión del retiro?

Fue el tiempo en que el Guadalajara andaba muy mal, yo quería salir de ahí, traía muchas broncas con los directivos, no me dieron permiso, se pusieron en un plan gacho. Porque yo pensaba y estaba seguro que saliendo del Guadalajara iba a resurgir, porque tenía que hacer un cambio por mi bien, pero como no me dieron la oportunidad, me retiré en el 75, cuando tenía 28 años.

¿Cómo consiguió sacudirse de ese pasado, de no pensar en el ‘hubiera’?

Uuuuhh. Me costó mucho trabajo, tiempo. Si para la recuperación física fueron dos años, para el aspecto mental fueron muchos más, 10, 15 años, porque recordaba, y hasta hubo un tiempo en que dejé de ir a los partidos de futbol, en que no los veía para no recordar. Después me fui ubicando y hubo personas que me ayudaron.

¿Qué Clásico le generaba más pasión? ¿Atlas? ¿América?

Escuché a los nuevos jugadores del Guadalajara, que contra Atlas era un partido como cualquier otro, y están mal. Al menos yo tenía el mismo sentir, contra América, y contra Atlas, había una rivalidad, un coraje por ganar o por perder. Antes era impensable el cambio de camisetas, y yo nunca lo hice.

¿Tampoco se la pidió alguien?

Una vez, con Reinoso, ya en uno de mis últimos partidos con Guadalajara, pero nada más. Me saludaba bien con él, porque había una admiración mutua, porque para mí ha sido el mejor medio que ha venido a México, y él siendo chileno se metió muy duro en la rivalidad contra Chivas.

¿Por qué no ha vuelto a pisar el Club Guadalajara?

Tiene años que no me paro en el club. En alguna ocasión, hace como cinco años por un partido que hubo contra los directivos, pero antes de eso tenía muchos años. Lo que pasó es que después que me retiré no me dejaban entrar, porque me lo tenían prohibido, porque yo había estado en lo del sindicato.

¿Qué opina de la filosofía chiva, de la que habla el nuevo dueño Jorge Vergara?

Yo no creo en nada de eso, él está jugando con el dedo en la boca. Para mí que se está haciendo publicidad él solo, porque es un empresario triunfador, pero de futbol no sabe nada, y de todo lo que ha prometido no ha cumplido nada, y la gente se está yendo con la finta. Pero uno que ya jugó futbol se da cuenta que todo eso no es cierto. Los del Campeonísimo entrenan ahí en el club los miércoles, y están con Vergara porque les prometió que les iba a dar una pensión mensual, por eso no declaran nada en su contra y los está engañando.

Cscmx
10/04/2006, 18:17
Yo vi un reportaje hace como una año del señor Onofre, lastima que solo se pasaron al lado sensacionalista, me hubiera gustado que pusieran imagenes de como jugaba.

Israchivita
24/05/2006, 16:31
México | No olvida Onofre la lesión que lo marginó del México 70


Dijo que la tristeza duró 10 años
Libros, decenas de reportajes, cientos de entrevistas y otras tantas historias se han tejido alrededor de la lesión de Alberto Onofre a cuatro días del inicio del Campeonato Mundial de México 70, sobre todo, porque era la máxima figura y el volante que pudo cambiar la historia del futbol azteca.
Un choque con el compañero de la Selección Mexicana, Juan Manuel Alejandrez durante el entrenamiento dio como resultado la fractura de tibia y peroné del magnífico volante jalisciense, y 37 años después se sigue considerando como una tragedia en el futbol profesional mexicano.
Alberto Onofre asegura que la frustración y la nostalgia de haberse quedado fuera de México 70, perduró unos 10 años; sin embargo aclaró que de vez en cuando se acuerda de lo ocurrido previo a la Copa del Mundo.

-¿Lo ve con nostalgia, con frustración?- "Ya ahorita ya no, hubo un tiempo que si, es difícil para superar eso", sostuvo el ex jugador de las Chivas Rayadas.
-¿Cuánto tiempo mantuvo la frustración y la nostalgia?- "Pues yo creo que unos diez años fácil", aclaró.
-¿Después del 80 ya se le olvidó?- "Ya después ya pasó todo eso", aseguró.
-¿Tantos años después, qué sigue pensando?- "No, ya ahorita se olvidó todo eso, ya después de tantos años ya estamos en otras cosas nosotros, viviendo la vida, porque no todo es el futbol, fue el tiempo del futbol, pero y pasó ese tiempo, ya estamos tranquilos", aclaró.
Sin embargo, más adelante aceptó que de vez en cuando se acuerda de lo sucedido en el México 70, "sí, claro que si, eso no se olvida".
Las crónicas de esa época hablan de que Alberto Onofre era la gran esperanza del equipo mexicano para trascender en el México 70.
-¿Qué hubiera hecho México con Alberto Onofre?- "No, no te lo podría decir, la situación es que como fue la fractura 4 días antes ya no participé pero no te podría decir qué hubiera pasado", dijo.
-¿Cree que si hubiera habido un cambio, todo lo que se habla y se dice?- "Pues puede que si, porque yo era el que había jugado todos los partidos de preparación y ya estaba el sistema y cuatro días antes tuvieron que cambiar todo el sistema, por eso creo que si hubiera sido alguna cosa mejor", comentó.
-¿Los libros, los reportajes que le han hecho, qué le dicen?- "Pues siempre lo mismo, la misma pregunta que tú me haces, pero es difícil para contestar, yo no la puedo contestar, es la gente la que la tiene que decir si realmente hubiera sido un cambio", agregó el entrevistado.
Alberto Onofre destacó que ahora solamente se dedica al negocio, pero y del futbol, "nada, nada más viéndolo y jugándolo de vez en cuando".
[mt]